Pega el enlace de un video y recupera sus palabras — sin descargar nada antes.
Discos en la nube, grabaciones compartidas, páginas públicas. 99 idiomas, gratis para empezar.
El enlace debe ser de acceso público.
El video puede quedarse donde está — en un disco, en una carpeta compartida, en una página pública. Pega el enlace y las palabras vuelven a ti.
Un enlace de Google Drive o Dropbox, una página pública o la URL directa del archivo — lo que te haya mandado quien tiene el video.
El audio se toma de esa dirección y se convierte en texto puntuado y con marcas de tiempo. Nada aterriza en tu carpeta de descargas ni se come tu disco.
Contrástalo con el reproductor y guárdalo como TXT, DOCX o PDF — o exporta subtítulos SRT / VTT para quien sea dueño del video.
Hay videos demasiado grandes, que no son tuyos, o que sencillamente no merecen ocupar un portátil solo para saber qué se dijo.
La herramienta de videollamada deja un archivo enorme en la nube — tú quieres las palabras, no los gigabytes.
Alguien comparte una carpeta de Drive o Dropbox y obtienes la transcripción sin pedir una copia del archivo.
Una charla o un comunicado publicado en línea se convierte desde su dirección, sin instalar ni guardar nada.
En un portátil de trabajo sin espacio y sin permiso para instalar, el enlace es la única vía al texto.
Traer solo el audio sale mejor que descargar el video entero dos veces — a tu equipo y de vuelta.
Nunca te quedas con una copia del material; te quedas solo con la transcripción que buscabas.
Descargar un video para llegar a sus palabras es el camino largo: esperas gigabytes que no quieres, los aparcas en un disco sin sitio y los borras una hora después. Pegar un enlace se salta todo ese bucle — el audio se lee donde el video ya vive y vuelve como texto puntuado y con marcas de tiempo en 99 idiomas. El archivo se queda con su dueño, tu equipo se queda limpio y lo que realmente querías, las palabras, llega en minutos.
Pega la dirección del video en lugar de subirlo: el audio se toma de ahí y se convierte en texto con marcas de tiempo que puedes editar y exportar.
No. Solo se toma el audio, y se hace de nuestro lado — no se guarda nada en tu dispositivo ni se toca tu espacio en disco.
Compartidos de Google Drive y Dropbox, URL directas de archivo y páginas públicas de video. Si la página pide iniciar sesión, el enlace no se abrirá.
Descarga el archivo una vez y súbelo — la conversión es idéntica, solo cambia el camino.
Sí — un video convertido desde un enlace exporta los mismos SRT y VTT que uno subido.
Convertir video a texto es gratis dentro de una cuota mensual de minutos; Pro añade videos largos y subidas ilimitadas.
Pásate a Pro para transcribir horas de audio y video, con más minutos mensuales y subidas ilimitadas — texto preciso en 99 idiomas.
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